jueves, 27 de noviembre de 2008
REFLEXIONES SOBRE LA CRISIS ECONÓMICA (II)
1. 2001. Explosión de la burbuja Internet.
2. La Reserva Federal de Estados Unidos baja en dos años el precio del dinero del 6.5 % al 1 %.
3. Esto dopa un mercado que empezaba a despegar: el mercado inmobiliario.
4. En 10 años, el precio real de las viviendas se multiplica por dos en Estados Unidos.
5. Durante años, los tipos de interés vigentes en los mercados financieros internacionales han sido excepcionalmente bajos.
6. Esto ha hecho que los Bancos hayan visto que el negocio se les hacía más pequeño:
1) Daban préstamos a un bajo interés .
2) Pagaban algo por los depósitos de los clientes (cero si el depósito está en cuenta corriente y, si además, cobran Comisión de Mantenimiento, pagaban “menos algo”)
Pero, con todo, el Margen de Intermediación (“a” menos “b”) decrecía.
7. Entonces alguien en USA se dio cuenta que lo que tenían que hacer los bancos era:
1) Dar préstamos/créditos más arriesgados, por los que podrían cobrar más intereses.
2) Compensar el bajo Margen aumentando el número de operaciones (1000 x poco es más que 100 x poco).
8. Créditos arriesgados:
Básicamente consisten en ofrecer hipotecas a determinado tipo de clientes de alto riesgo porque éstos no tienen ingresos fijos, propiedades, empleo fijo, etc. (popularmente llamados “ninja”). Por ese alto riesgo se les cobra un interés más alto.
9. Hipotecas “subprime”:
Hay dos tipos de hipotecas: 1) Las “prime”, aquellas que tienen poco riesgo en ser impagadas. En una escala de clasificación entre 300 y 850 puntos, las hipotecas prime están valoradas entre 850 puntos las mejores y 620 las menos buenas. 2) Las “subprime”, aquellas que tienen más riesgo de impago y están valoradas entre 620 las menos buenas y 300, las malas.
Las mentes pensantes de los créditos arriesgados debieron ver otra oportunidad en el “boom inmobiliario” y decidieron conceder créditos hipotecarios por un valor superior al precio de compra-venta del inmueble, porque, a fin de cuentas y siguiendo la línea del alza de precios del mercado inmobiliario, con el paso del tiempo la casa valdría más que el dinero prestado.
Las personas hipotecadas iban pagando los primeros pagos, y con el dinero que habían recibido a mayores aprovechaban para comprarse un coche, irse de viaje, hacer reformas en la casa recién comprada, etc.
10. Aumento del número de operaciones:
Al conceder tantos préstamos los bancos se quedan sin dinero, por eso acuden a los Bancos extranjeros para que les presten dinero. Todo esto lleva a que la persona de cualquier país del mundo que deposita sus ahorros en una entidad financiera, ésta presta a su vez ese dinero al Banco useño para que a su vez le conceda una hipoteca “subprime” al “ninja”.
Y aquí llega la gran paradoja, porque sólo unos pocos conocen el riesgo de estas operaciones, pero que desconocen la mayoría, bien por ignorancia, bien por negligencia. El depositante no sabe a dónde va su dinero, el empleado de banca sólo sabe que hay un producto financiero que hay que vender y da un porcentaje aceptable para los ahorros de sus clientes, y seguramente el mentecato de la dirección de la entidad financiera piensa que está invirtiendo en un Banco de la máxima solvencia en EE.UU.
Sin olvidar que los Bancos se pasan por el arco del triunfo las Normas de Basilea que exigen a los Bancos de todo el mundo que tengan un Capital mínimo en relación con sus Activos.
11. El siguiente paso de los Bancos norteamericanos es la conversión de los créditos concedidos en Activo. Para ello titulariza sus hipotecas (tanto las buenas como las malas) en unos paquetes financieros que vende. De esta manera aumenta el Activo y disminuye el Pasivo, sin variar verdaderamente el auténtico balance.
¿Y quién es capaz de comprar ese “producto de hipotecas”? Se crean unas entidades filiales, los conduits, que no son Sociedades, sino trusts o fondos, y que, por ello no tienen obligación de consolidar sus Balances con los del Banco matriz. Es decir, de repente, aparecen en el mercado dos tipos de entidades: El Banco (marca limpia) y las filiales (marca blanca) que tienen como activo los citados paquetes y se financian mediante el crédito de otros Bancos y contratando los servicios de Bancos de Inversión que pueden vender esos paquetes a Fondos de Inversión, Sociedades de Capital Riesgo, Aseguradoras, Financieras, Sociedades patrimoniales de una familia, etc.
12. El control sobre estas entidades se hace mediante empresas de “Rating” que nos vienen a decir la calificación crediticia de una entidad, es decir, en quien se puede confiar para prestar dinero sin riesgo y en quien no.
El fracaso de estos es notable en esta historia. Uno de los problemas que ha existido es que estas empresas, a gusto del consumidor, recalificaron esos productos de hipotecas suprime. Es decir, si se valoran en Muy bueno, bueno, regular, malo, y muy malo; se consigue que los productos malos o muy malos tengan una subcategoría propia que los distinga en éstos entres los menos malos y los malos de todo. Así se consigue que se pueda vender mejor estos productos dando una imagen buena de ellos. Esto se conoce con el nombre de tranche.
13. Así va girando la bola de nieve, hasta que un día las personas de alto riesgo en las que se basa todo el tinglado dejan de pagar, porque en el 2007 estalla la burbuja inmobiliaria en EE.UU. Ya nadie quiere comprar esos productos de alto riesgo y los que los tienen no pueden venderlos.
14. Como nadie sabe cuanto producto tóxico tiene cada entidad, nadie se fía de nadie, por lo que para tener dinero los Bancos acuden al mercado interbancario, que es donde los bancos se prestan dinero unos a otros (en Europa el interés al que se prestan el dinero es el Euribor, por eso éste aumenta y con él lo que cada familia hipotecada tiene que pagar).
15. Los Bancos se quedan sin liquidez, sin dinero, por eso dejan de conceder créditos e hipotecas. Como la gente está más ahogada económicamente consume menos, por lo que los productores fabrican menos, y a menos producción menos ingresos, y por lo tanto menos trabajadores se necesitan, más despidos y menos consumo otra vez.
16. ¿Es posible que todo esto suceda porque unos “ninjas” no paguen sus hipotecas? Parece ser que sí, pero también hay otros factores a tener en cuenta en el caso de España.
REFLEXIONES SOBRE LA CRISIS ECONÓMICA (II)
Un muy breve resumen podría ser el siguiente: A alguien muy listo se lo ocurre que para ganar más dinero los Bancos tienen que conceder más hipotecas, y estas hiopotecas están destinadas a esas personas a las que no les prestaríamos nosotros 100 euros, gente sin trabajo fijo, sin ingresos fijos, sin patrimonio, etc. A estos se les conoce como "ninjas". A los "ninjas" se le condece hipotecas por un valor superior al de la compraventa, pues como el mercado inmobilario está en alza se piensa que dentro de poco tiempo la casa costará más que el valor de la hipoteca. A estas hipotecas se las conoce como "hipotecas subprime" (las hipotecas con bajo riesgo de impago son las "prime").
Llega un momento en el que los Bancos en un ejercicio de ingeniería financiera, convierten en "productos" todos sus hipotecas, de tal forma que pueden cuadrar sus balances de modo engañoso. Estos productos son los famosos "productos tóxicos" es decir, un producto que consiste en hipotecas de alto riesgo para su cobro. Los Bancos crean unas filiales, porque tienen mayor autonomía y requieren menor transparencia, para vender estos productos. Necesitados de dinero para seguir haciéndo su negocio, venden estos productos tóxicos a otras entidades financieras de todo el mundo, que por ignorancia o negligencia, suelen desconocer lo que adquieren, creyendo que están inviertiendo en Bancos de toda solvencia en EE.UU.
LLegado el momento más lógico de todo esto, los "ninjas" dejan de pagar, la burbuja inmobiliaria en EE.UU. estalla y nadie quiere comprar más productos tóxicos, y los que los tienen no pueden venderlos. Los Bancos se quedan sin liquidez y acuden al mercado interbancario en busca de dinero, porque ninguna entidad financiera sabe cuanta basura tiene la otra, y no se fían unos de otros. De esta manera sube el Euribor (interés al que se prestan dinero los Bancos en Europa) y toda la gente que tiene una hipoteca tiene que pagar más y por lo tanto consume menos, y a menor consumo, menos producción y más paro.
Este resumen realizado a su vez de un resumen de las explicaciones de Leopoldo Abadía que se reproducirá en el siguiente post, para aquel que quiera profundizar un poco más. De todas maneras repetir una vez más que es de imprescindible lectura el citado blog de Leopoldo Abadía
jueves, 20 de noviembre de 2008
REFLEXIONES SOBRE LA CRISIS ECONÓMICA (I)
PRÓLOGO / INTRODUCCIÓN.
¿Estamos en una crisis económica? Formular esta pregunta hace tan sólo unos meses suponía un elemento de juicio político de tal magnitud que se podía considerar antipatriota a aquel que emitiese una respuesta afirmativa a la cuestión. Hoy, por suerte o por desgracia, existe un consenso generalizado, a fuerza de la realidad de los datos, de la existencia de la crisis.
Ante la vorágine de las contínuas noticias (que más que informaciones son titulares) y el rápido acontecimiento de los hechos negativos de carácter económico, poco se ha reflexionado y meditado sobre los problemas, las causas y las buenas soluciones para superar esta "mala racha de resultados" (como se diría en el fútbol) . Eso es lo que se intentará hacer, buscar las claves económicas desde la óptica de un no economista. Intentar encontrar, de una manera lo más fácilmente entendible posible, el ADN de este ser que parece encontrarse enfermo.
No podemos evitar mencionar como el gran blog de Leopoldo Abadía como el inspirador de esta serie de artículos. Su genial blog, que creo se titula LA CRISIS NINJA puede visitarse clikeando aquí, es de recomendada lectura. Se comprenden muchas cosas, que en los próximos textos intentaremos sintetizar para un fácil diagnóstico de los síntomas de esta situación actual. Otros textos de referencia para intentar comprender el problema es el Informe Recarte.
Y ante la permanente desconfianza con la que el ciudadano mira a sus políticos, también habrá que meditr a cerca de la culpa que puedan tener en esta situación, así como el modelo económico que debe regir la vida y destinos de un país. Sí, debate ideológico puro y duro. Si ese gran eslogan "Menos mercado, más Estado" es cierto, o simplemente otra frase vacía que se incrusta en el rebaño electoral. Las cumbres internacionales para supuestamente refundar el capitalismo, como una continuación de las de Bretton Woods, todavía está por ver si es otro anuncio de cara a la galeria, o si por el contrario sirve para algo.
martes, 9 de septiembre de 2008
En defensa de la vida
jueves, 31 de julio de 2008
Libertad de expresión vs. libertad de decir lo que se quiera
Dos veces han condenado a Federico Jiménez Losantos. Estas condenas vuelven a traernos la lucha, el enfrentamiento, la colisión de derechos. ¿Puede cualquier periodista, locutor, personal que trabaja en medios de comunicación decir lo que le venga en gana? No hablamos de dar informaciones falsas, tratamos el asunto de poder opinar sobre cualquier tema sin tener que prestar cuentas a nadie.
A mi juicio, la libertad de expresión, como cualquier otra libertad, está limitada. Creo que a nadie se le escapa que dentro de un opinión política no caben ciertas palabras. La línea por donde uno se mueve es difusa y es difícil saber cuando determinadas frases entran dentro de la libertad de expresión y cuando atentan contra la verdad y el derecho al honor y a la imagen de las personas. Por eso creo que para criticar la pésima labor de Zarzalejos al frente del ABC, no hacía falta decir determinados insultos que hacen perder la razón a quien la tiene, aunque a la vez esa es la "gracia" del programa de La Mañana. Igual que considero que para criticar a Eduardo Madina no es necesario decirle si necesita que la ETA le vuelva a pegar un tiro para darse cuenta que no se puede negociar con ellos. Todos sabemos lo que entra dentro del sentido común.
Yo no tengo nada en contra de Jiménez Losantos, me parece incluso una figura necesaria dentro del panorama político-comunicativo español. Pero bueno, si para mantener a su audiencia necesita utilizar ese lenguaje agresivo e insultante que emplea en ocasiones, lo normal es que pague un plus en condenas. Y él ya se lo cobrará a sus anunciantes.
martes, 22 de julio de 2008
El ejercicio de la justicia
La sentencia favorable al juez Javier Gómez de Liaño, por el caso Sogecable, es una mala noticia para el sistema judicial español. Que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo le de la razón, significa que no tuvo un juicio imparcial, que se vulneraron por nuestros tribunales los principios más elementales en la aplicación de la justicia. Lo dicho, una mala noticia para España.
Y este ejemplo no sirve para poner de relieve, una vez más, que vivimos bajo una democracia formal, y no una democracia real. Hace tiempo que los tribunales vienen dictando sentencias conforme a amiguismos, intereses políticos del momento y demás arbitrios subjetivos del derecho. Y eso no se puede permitir.
Porque no podemos olvidarnos que, en este caso, nuestro Tribunal Constitucional le negó el amparo a Gómez de Liaño. Y como ésta muchas otras. El poder judicial, que está doblegado al poder político, hincó la rodilla ante los poderosos. Como ha hecho también con los Albertos. Y así nos va, cuando se tratan temas políticos que deben de ser juzgados por los tribunales, ¡ay de aquel juez que intente ser objetivo y honrado! Viene sucediendo así desde que el Psoe de Felipe decidió que era hora de meter mano a los tribunales que les podía juzgar e impedir que el garito que se iban a montar fuese ilegal. Como sucedió con tantas reformas legislativas con sentencias tan polémicas y tan del gusto del político-gobernador-legislador.
Pero ante tanta bastarda manta de corruptos, menos mal que todavía existe una instncia superior, que a día de hoy, no han conseguido meterle mano. Aunque seguro que lo intentan. Todo llegará.
miércoles, 25 de junio de 2008
El Estado y mis padres
Querido amigo:
Yo creo en la necesidad del Estado, más allá de funciones simplemente de Defensa y Justicia. Eso no implica que deje de creer en la libertad del individuo. Individuo que se relaciona socialmente con sus semejantes, que no puede vivir apartado, pues no sobrevive. Es en esa convivencia donde surge y es necesario el Estado. Pero su libertad es inviolable y libre de coacciones en su pensamiento.
Lo que yo vine a poner de relieve en mi anterior escrito es: Dado que el Estado presta el servicio de la educación, debe de dar la educación que los padres quieren para sus hijos, no la que el Estado quiere como adoctrinatario de futuros votantes. Ya que con mis impuestos pago una enseñanza pública, el servicio se debe de prestar conforme a lo que el individuo quiera para sus descendientes, no a la inversa. ¿En qué otro caso se puede producir una situación similar a que el que te presta un servicio por el dinero que pagas te dice lo que tienes que hacer y te impide el desarrollo de tus ideas? Otra cosa es que deba existir una enseñanza pública. Ese es otro tema que yo no he tratado.
Comentas también una contradicción, que yo la verdad no veo. No hay ningún problema en la indepencia de credo de un Estado, es más, es lo que tiene que ser, y digo todavía más, eso es lo que existe hoy en España. Pero se confunde eso, aconfesionalidad, con la laicidad, que es un tema muy distinto. Pero sí creo que el Estado garantiza libertades. Si no fuese así, no existiría más justicia que la que nos arrogásemos nosotros. En una sociedad, las libertades suelen estar limitadas en los derechos de los demás, algo que algunos infelices, supongo, llaman convivencia, dentro del normal razocinio y costumbres de los lugareños.
También tema distinto es la imposición de una materia obligatoria de carácter moral y de la formación ideológica del individuo, con mayor gravedad dado que este individuo está todavía en periodo de aprendizaje. Que esto esté dictado por el Estado es lo que está fuera de toda lógica. Que sea el gobierno de turno el que ideologice a nuestros pequeños con sus fobias, manías, ideología, y demás convicciones morales del hombre, me parece aberrante. Esto no tiene nada que ver, con que el hombre pueda manifestar y vivir conforme a su fe. El Estado no la impone, debe simplemente vigilar por su posible cumplimiento.
Atentamente.